Aquella vez, en el furor de lo impredecible, apasionados uno del otro, impacientes por su ansia de sed, consumieron lo que ya estaba previsto. Un acto exitante, acelerado, imcomprensible, hizo que se dieran cuenta de lo que desde hace ya un tiempo sentian. El rosar de sus cuerpos, el sudor de los mismos, el palpitar de su corazon latiendo los dos al mismo tiempo, hizo que fuera la experiencia más ardiente de sus vidas.
Tocame porque te estoy sintiendo, mirame porque lo estoy haciendo, muerdeme porque me estas provocando, atame porque te me estas escapando, y jurame que no te iras, que lo haremos por siempre y para siempre, porque lo que soy ahora no lo volvere hacer mañana, y te vere decepccionado porque ya no sera igual.
Arrastrados los dos en el suelo, exaustos de luchar contra lo que sentian, desnudos los dos por la impaciencia de su ser, se quedaron dormidos sin pensar en lo que habian hecho, en el herror cometido y en las consecuencias de lo mismo.
Se que en la mañana me arrepentirede aver hecho esto, y no haber contenido lo que sentia, pero prometeme que me recordaras, que no me olvidaras, porque yo nunca lo hare, llorare porque te vas, te vas de mi lado y encontraras a otro, que te de lo que yo ya no puedo, porque te di todo, todo de mi, y se que no lo apresiaras, porque se como eres tu, por eso se que eres mia solo una noche, esta noche, y despues solo sere un viejo y pasajero recuerdo.
Y alli a la penunbra de la noche, siendo la sombra y la luna sus unicos jueces, olvidaron el pequeño amor de solo una noche.
Marsollac..
No hay comentarios:
Publicar un comentario