sábado, 13 de noviembre de 2010

Y NO DORMÍ..

Lo recuerdo muy bien, era de noche y aun no lograba dormir, en realidad no se porque, supongo que habían tantas cosas en mi cabeza que no me dejaban dormir.

Sin poder hacer nada, lo único que hice fue levantarme de la cama y empecé a buscar  las gafas, no veo bien sin ellas y toda mi vida ha sido así.

Luego busque mis chancletas, pero esta vez las sentía mas pesadas que nunca.

Todos estaban dormidos y simplemente camine  a oscuras por los corredores de mi casa.

Pero ¡ups! Casi me caigo, para mi sorpresa eran las escaleras de la casa, las recuerdo perfectamente, con su sonido al bajar y subir, un sonido que aún después de que todos están dormidos se siente y yo lo puede sentir esa noche, era los mas asombroso que me pudo haber pasado hasta entonces pues nunca lo había notado.

Empecé a bajar los escalones y cada vez sentía un frio que se iba más allá de la ropa que llevaba puesta ¿Qué será? No lo se… nunca lo averigüe.

Sentía que era muy oscuro así que no podía ver. De tal forma que encendí el primer foco que encontré.

Para mi gran sorpresa había tantos libros que mi vista se cansaba de solo verlos. Era algo tan fascinante, pues a pesar que los veía todos los días, esa noche lo vi todo diferente. 

Encontré una silla y me senté en ella, la sentía más cómoda que todos los días y a pesar que me había sentado en ella tantas veces, esa noche la sentí de forma diferente.

Encendí el abanico de techo, y empezó a girar, a girar, lo único que se me ocurrió fue girar junto a el, mire hacia arriba y gire, gire, gire hasta que no pude mas y caí en la silla.

Allí me quede por horas, tratando de entender porque no podía dormir y porque esa noche todo era tan diferente.  Era de mañana y las cosas todas se veían tan claras, así que me di cuenta que estuve allí toda la noche y que debía volver a la cama.

Subí, me acosté, recuerdo que lo primero que vi al acostarme fue la ventana de mi cuarto y allí entendí porque todo era tan diferente, pues lo único que vi esa noche era el reflejo de una felicidad, mi felicidad pues eso era lo que no, me dejaba dormir.  


Fin
Marsollac..

No hay comentarios:

Publicar un comentario